Perón y los dictadores latinoamericanos: I – Antes de Stroessner

Dime con quién andas, y te diré quién eres

(antiguo refrán español)

subiendo al avión
Perón subiendo al avión que lo llevará a Asunción. A su lado Mario Amadeo, canciller de la “Revolución Libertadora”

Siempre me llamó la atención el curioso recorrido de Perón cuando, al ser derrocado, se fue al exilio. Los nombres de Stroessner, Pérez Jiménez, Somoza y Trujillo, quienes fueron sus anfitriones antes de encontrar su refugio final en la España de Franco, recuerdan algunos de los peores momentos de la historia de Latinoamérica. Solo su breve estadía en Panamá escapa al común denominador de país gobernado por un conocido dictador. Sin embargo, para desgracia de la Argentina, allí conoció a María Estela Martínez, más conocida como Isabelita.

Se me ocurrió entonces estudiar su relación con esos dictadores que lo recibieron y, para mi sorpresa (o no tanto), encontré que no fueron los únicos con quienes mantuvo excelentes vínculos. Trataré de contar esas relaciones.

Perón y el Paraguay: La historia de la partida de Perón hacia el exilio es demasiado conocida como para repetirla aquí. Basta mencionar que se refugió primero en la casa del embajador de Paraguay y después en una cañonera que estaba en reparaciones en Buenos Aires. Pocos días después, el nuevo gobierno autorizó su salida y un hidroavión paraguayo lo llevó a Asunción.

Pero ¿porque Paraguay?  Cuando se piensa en Perón y el Paraguay, surge inmediatamente el nombre de Stroessner, quien gobernaba el vecino país en 1955 y seguiría en el poder por mas de 30 años. Sin embargo, la relación de Perón con el vecino país venía de mucho tiempo atrás. Cuenta García Lupo [1] que en 1932, siendo ayudante de campo del Ministro de Guerra argentino y poco antes de que estallara la “Guerra del Chaco” entre Paraguay y Bolivia, el futuro líder del justicialismo participó de operaciones de inteligencia en favor del país guaraní.

Más aún, el entonces Mayor Perón habría coordinado las entregas de pertrechos argentinos al Paraguay [2]. Estas actividades eran parte del subrepticio apoyo que el gobierno del General Justo brindó a Paraguay en dicha contienda[3].

Como veremos la relación duraría muchos años y solo terminaría con la muerte de Perón, presidente por tercera vez, pocos días después de visitar a Stroessner en Asunción

Tampoco era Stroessner el primer dictador paraguayo con quién se vincularía Perón, ya que años antes había estado muy cercano y apoyado a su precursor, Higinio Morínigo. Veamos entonces como fue esa historia.

El General Morínigo: Cuando se produjo el golpe del 43 y Perón pasó a ser uno de los hombres importantes del Gobierno argentino, gobernaba Paraguay el General Higinio Morínigo* [2] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]. Había llegado al poder en septiembre de 1940, al morir en un accidente aéreo el entonces presidente y héroe de la guerra con Bolivia, el General José Félix Estigarribia, de quién era Ministro de Guerra.

El Partido Liberal había dominado la política paraguaya desde 1904, manteniéndose su rival, el Partido Colorado, en la oposición. Los gobiernos liberales habían estado siempre fuertemente vinculados a la Argentina, mientras que los colorados eran más cercanos a Brasil. Estando los liberales en el gobierno, se desarrolló la guerra con Bolivia (1932-35) con el triunfo final del Paraguay. A pesar de ello, en febrero de 1936 una revolución inspirada por el Coronel Rafael Franco, quién se había destacado durante la guerra, derrocó al presidente liberal Ayala.

Apoyaban a la revolución, a la que se atribuyen tendencias socializantes, un gran número de veteranos de guerra, estudiante e intelectuales. Sin embargo, poco más de un año después, un nuevo golpe repondría al Partido Liberal en el gobierno. Los partidarios de Franco originarían un tercer partido, denominado “febrerista”, que junto con el Partido Comunista completaron las fuerzas políticas de la época.

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El General Higinio Morínigo

De ideología claramente fascista y fervientemente anticomunista, Morínigo instauró una “dictadura sin partidos”, con el lema de “orden, disciplina y jerarquía”. Destituyó a los liberales que habían trabajado con Estigarribia, proscribió a su partido y se rodeo de militares y civiles simpatizantes del eje. Los militares se nucleaban en el llamado “Frente de Guerra” y los civiles en el semanario “El Tiempo”, siendo conocidos por ello como “tiempistas”[11].

Pese a sus simpatías fascistas y las del elenco que lo rodeaba, Morínigo se las ingenió para recibir de los Estados Unidos abundante apoyo económico y pertrechos militares. Esto indignaba a los militares argentinos, que no podían obtener lo mismo a pesar de sus esfuerzos. Es que Estados Unidos temía mucho más las simpatías pro-nazis de la Argentina y trataba de evitar su influencia sobre los países vecinos.

A medida que avanzaba la guerra, las presiones de Estados Unidos sobre Paraguay se hacían más fuertes, tanto que en 1942 Morínigo se vio forzado a romper relaciones con los países del Eje. Sin embargo, no fue hasta 1945 que les declaró la guerra**.

Con la derrota del eje, Morínigo, que había ido acercándose a los sectores más nacionalistas del Partido Colorado, fue forzado por ciertos “militares institucionalistas” a desprenderse de sus colaboradores pro-nazis y formar un “gabinete de coalición cívico primavera democratica de 1946 abc hv portalguaranimilitar”. Comienza así, en julio de 1946, la llamada “primavera democrática”: se reinició la actividad política, se dictó una amnistía general, numerosos exiliados regresaron del exilio y se formó un gabinete con miembros del partido colorado y del partido febrerista. Los otros partidos, liberal y comunista, quedaron excluidos del gobierno pero pudieron actuar públicamente.

Sin embargo, la primavera no duró mucho. Morínigo continuó su acercamiento con los sectores más extremistas e intransigentes del partido colorado. Un grupo paramilitar del mismo, el “Guión Rojo”, orientado por Natalicio González, se especializó en acciones violentas y agresiones contra los otros partidos y la prensa. Finalmente los febreristas se retiraron del gobierno y el 13 de enero de 1947 Morinigo produjo un “autogolpe”, encarcelando a los principales militares institucionalistas, nombrando un gabinete integrado solo por colorados y militares e iniciando una fuerte represión de los opositores.

El 7 de marzo de 1947 comenzó la rebelión de unidades del ejercito y civiles, lo que desató

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Tropas gubernamentales durante la guerra civil

una terrible guerra civil. Salvo el partido colorado y una fracción del ejercito, todas las fuerzas apoyaron a la rebelión. Sin embargo, después de varios meses de enfrentamientos las fuerzas rebeldes fueron derrotadas definitivamente. Según la mayor parte de los autores, el triunfo fue logrado principalmente gracias a las milicias rurales del partido colorado, los pynandispies descalzos, equipados con armas recibidas desde la Argentina. Otro factor importante en el triunfo colorado fue el acertado accionar del entonces Teniente Coronel Stroessner [2], que tanto daría que hablar más adelante.

Sin embargo la suerte de Morínigo no duraría mucho. Pocos meses después, fue desplazado del poder por sus aliados colorados, quienes, Stroessner mediante, se quedaron en el mismo hasta la asunción de Fernando Lugo en 2008.

Perón y Morínigo: En diciembre de 1943, poco después del golpe militar en la Argentina, el dictador paraguayo visitó Buenos Airesgeneral-higinio-morinigo-y-general-ramirez-aoc-portalguarani. Fue recibido con gran pompa, a pesar de que algunos miembros del gobierno, entre ellos Perón, desconfiaban de él por considerarlo “pro-yanquee”. Sin embargo, las prevenciones finalmente se disiparon y, según fuentes de la inteligencia alemana, Argentina y Paraguay convinieron una secreta alianza militar [12][13]

presidentes-higinio-morinigo-y-argentino-farrel-asuncion-aoc-portalguaraniAl año siguiente, en Agosto, siendo ya presidente, Farrell retribuyó la visita viajando a Asunción. Fue entonces que Perón, que era Vicepresidente (además de Ministro de Guerra y Secretario de Trabajo), asumió por primera vez la presidencia,  aunque fuera solo por una semana[14].

Haya o no existido una alianza militar secreta, lo cierto es que en 1945, cuando prácticamente todos los estados americanos habían retirados sus embajadores de la Argentina por su resistencia a romper definitivamente con los países del eje, el Paraguay de Morínigo era el único que no lo había hecho[12].

Explica Zanatta que Paraguay era el país con mayor influencia argentina, por su dependencia del transito por los ríos argentinos. También considera a Morínigo una pieza importante de la estrategia peronista en su pulseada con Estados Unidos y Brasil. Mientras el triunfo de Perón en las elecciones de 1945 pareció imposible, Morínigo debió aceptar las presiones de Washington para que liberalizara su régimen. Pero al triunfar Perón, Washington se atuvo más estrictamente a la no intervención, y el gobernante paraguayo pudo endurecerse. El propio Departamento de Estado reconocía entonces que el Paraguay estaba en la órbita argentina [15].

A fines de 1946, Morínigo firmó con el gobierno argentino un protocolo de amistad, en espera de un tratado más importante. Cuando en marzo del 47 estalló la guerra civil, envió un emisario a Buenos Aires para obtener ayuda. La prensa peronista tomó partido él, aunque Perón no se expidió para no confirmar las acusaciones de injerencia. Sin embargo, el compromiso de no apoyar a beligerantes no frenó, según Zanatta, el intenso ir y venir de altos oficiales y de armas entre Buenos Aires y Asunción [15].

Muchos años más tarde, Morínigo negaría haber recibido apoyo del gobierno argentino [16]. Sin embargo, prácticamente todos los autores coinciden en que Perón lo ayudó y que esta ayuda fue decisiva. Por ej., dice Gomez Florentín que las fuerzas insurgentes descubrieron el uso de armas argentinas en las fuerzas oficialistas  y que también se habrían recibido embarques de combustible y alimentos. Para este autor la llegada de armas automáticas, ametralladoras y morteros argentinos fue decisiva para detener el ataque de los rebeldes sobre Asunción [6][17]  .

La Comisión Verdad y Justicia confirma que Morínigo recibió estas armas para pertrechar las milicias dirigidas por oficiales de reserva colorados [9] y Perez señala que las mismas fueron trasladadas por el barco “Tacuara” de la marina argentina y desembarcadas en Asunción [8]. Flecha [18] también indica el uso de armas enviadas por Perón para armar a las milicias coloradas.

Según la conocida Cambridge History of Latin America, el apoyo del presidente argentino
obedecía a su deseo de reducir la influencia EE.UU. y llevar al Paraguay de nuevo a la órbita de Argentina. Perón suministró entonces a Morínigo suficientes armas, municiones, camiones y suministros médicos como para inclinar la balanza militar a su favor. La ayuda habría incluido embarques de armas por avión antes de la crucial batalla por Asunción[19] [23]. Puede señalarse también que la presencia del Partido Comunista entre las fuerzas rebeldes, en un momento en que recrudecía la guerra civil, enajeno a las mismas el apoyo de los Estados Unidos y de Brasil[17], por ello no objetaron la entrega de armas por parte de la Argentina [23].

Existe incluso una versión según la cual  cuando los revolucionarios estaban en las afueras de Asunción y su victoria parecía un hecho, dos regimientos argentinos , enviados por Perón y disfrazados de paraguayos, atacaron por la retaguardia y permitieron la victoria de Morínigo[20]. Sin embargo, otras autores no mencionan una participación tan directa.

Haya sido o no tan importante la ayuda de Perón , lo cierto es que al terminar la guerra civil muchos consideraban que la influencia argentina había crecido enormemente. Por ejemplo, Gómez Florentín, para quién esa ayuda fue crucial, considera a Perón el gran ganador en el desenlace del conflicto y a Brasil el gran perdedor[17].

Hasta se llegó a esperar una subordinación del Paraguay a la Argentina. Así, según un cable de la Agencia de Noticias Bell Syndicate, Perón y Morínigo se habrían reunido a bordo del yate del primero para discutir “el pago” de la ayuda argentina. El argentino habría entonces exigido un tratado que representaría el “fin de la independencia paraguaya a todos los efectos prácticos.” Entre otras cosas se daría el absoluto control de las aduanas paraguayas a la Argentina y se permitiría al Banco Central de este país “administrar y regular” el sistema monetario paraguayo. Argentina otorgaría créditos pero condicionados al control de las aduanas [21].

Es probable que las cosas no fueran tan extremas, aunque Zanatta [15] confirma, en base a la correspondencia diplomática de la época, la intención de Perón de aumentar la influencia sobre Paraguay, en desmedro de la relación de este país con Brasil, así como objetivo de establecer una unión aduanera. Sin embargo, como el mismo explica, “El control sobre el comercio y el tutelaje político despertaban muchos rencores en el Paraguay, y eran numerosos quienes se oponían a la unión aduanera que tanto interesaba a Perón.”  Es que “los paraguayos trataban como siempre de encontrar un equilibrio entre los grandes de los que dependían: la Argentina, el Brasil, los Estados Unidos”

Lo concreto es que no mucho tiempo después, en agosto de 1948 y en medio de las luchas intestinas del Partido Colorado, que se afirmaba en el poder, Morínigo era desplazado y debía exiliarse en la Argentina. El gobierno quedaría en manos de Juan Natalicio González, jefe de las facciones coloradas más extremistas, quién no lo disfrutaría por mucho tiempo. Comenzaba un proceso que llevaría en pocos años a la dictadura de Stroessner.

El desplazamiento de Morínigo no habría caído bien al gobierno peronista. Por ello, según fuentes diplomáticas de Brasil [22] desde Buenos Aires se habría urdido una conjura militar contra González, sospechado de haber depuesto al amigable Morínigo y de “venderse” a la influencia brasileña.

El dictador Morinigo: Como hemos visto, sea por afinidad o por el interés de acentuar su influencia, como piensa Zanatta [15], Perón mantuvo estrechas relaciones con el gobierno de Morínigo y lo ayudo a mantenerse en el poder. Vale la pena entonces analizar la naturaleza de ese gobierno y las consecuencias que tuvo en la historia de su país.

Morínigo gobernó el Paraguay en forma dictatorial y fue un precursor de lo que ocurriría después durante el gobierno de Stroessner. Dice un amoresanoautor “Morínigo se decidió a realizar la más sistemática dictadura militar … Sistematizó los métodos de represión contra la disidencia que fue criminalizada o transformada en enemiga. Desde su tiempo hay fichas policiales sistemáticas de los opositores en la policía, la tortura se estableció como medio sistemático de castigo, de obtención de información y desánimo de los prisioneros, se crearon campos de concentración…”[4]

Según otro texto “…impuso la pena de muerte por cuestiones política, prohibió asambleas, mítines, publicación y difusión de documentos, de artículos críticos hacia las “autoridades nacionales”. Asimismo decretó un receso sindical y la movilización militar de todo obrero que se declarase en huelga. Impuso la censura previa de Prensa y montó una oficina de Propaganda, encargada de exaltar las virtudes de la “Revolución Nacionalista”” [18]

Habiendo sido “reelecto”, Morínigo no relajo las características represivas de su régimen:  “Aunque Morínigo ganó las elecciones, sin oposición, para un segundo mandato en febrero de 1943, las cárceles quedaron llenas de opositores políticos. Los más peligrosos fueron mantenidos ya sea en puestos militares en el Chaco o en campos de concentración en las selvas del norte del río Paraguay. Espías policiales abundaban en la capital, y la prensa fue fuertemente censurada.”[19]

En forma semejante describe al gobierno de Morínigo el informe final de la Comisión de Verdad y Justicia***, que añade que “Desde 1940 a 1948 (durante los gobiernos de Estigarribia y del general Morínigo) la policía paraguaya encarceló, confinó a campos de concentración en el Chaco, mantuvo en el exilio o controló las actividades de unas 2.800 personas, en su gran mayoría obreros y dirigentes sindicales (45,6% del total), además de liberales (10%), comunistas (7,7%), dirigentes estudiantiles (6,7%), jefes y oficiales militares (4,5%) y franquistas (3,2% del total). Las razzias represivas más importantes se dieron en 1940, 1944 y 1947/8”[9]

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La población civil experimentó grandes sufrimientos durante la guerra civil

Durante la guerra civil de 1947 se cometieron innumerables violaciones de los derechos humanos, cuyas víctimas fueron no sólo prisioneros sino también civiles. En la posguerra continuaron los allanamientos ilegales y los apresamientos de opositores. En las calles las milicias parapoliciales exigían la afiliación al Partido Colorado para permitir la libre circulación de ciudadanos[9].

Leyendo el relato de esta guerra civil [17] se entiende que se lo considere uno  de los abusos2episodios más terribles de la historia moderna del Paraguay. Se eliminó a la oposición, con un salvajismo implacable. La atmósfera y el contexto llevaban a crímenes y venganzas personales que se extendían por todo el país. Como resultado de todo esto, decenas de miles de paraguayos debieron abandonar el país, casi en su totalidad hacia Argentina. Según un autor su saldo fue de 5000 muertos y 400000 exiliados. Otras referencias estiman el número de muertos en 30000 o más y el de emigrantes entre los 200 y 400 mil, algo así como un tercio de la población total del país[6][7][17].

La consecuencia inequívoca de la guerra civil y del triunfo de Morínigo en la misma, fue la hegemonía del Partido Colorado y la casí extinción de las otras fuerzas políticas. Esta hegemonía duraría más de cincuenta años y su expresión más duradera sería  la prolongada y terrible dictadura de Stroessner.

Como vimos el gobierno de Perón tuvo mucho que ver entonces con el desgraciado destino del pueblo paraguayo.

continua


* o Moríñigo, según los autores

** Argentina solo rompería relaciones en 1944 y declararía la guerra a fin de marzo de 1945

***La Comisión de Verdad y Justicia se creó por acuerdo del Parlamento y el Poder Ejecutivo de Paraguay, mediante la Ley 2225/03, a petición de asociaciones de víctimas de la dictadura y organismos de derechos humanos. Buscó establecer en forma oficial la verdad y la justicia histórica sobre los hechos de violación de los derechos humanos ocurridos en Paraguay, básicamente durante la dictadura stronista (1954-1989). La ley estableció un amplio periodo histórico de estudio y puntualizó hechos graves de violaciones: desapariciones forzadas de personas y ejecuciones extrajudiciales, privaciones ilegales de la libertad, tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, exilio de paraguayas y paraguayos, y otros casos, así como la situación de derechos humanos de las niñas y los niños, indígenas, las mujeres, y el tema de tierras rurales mal habidas. Su extenso informe final se puede encontrar en Internet.

Ver por ej www.derechoshumanos.net/lesahumanidad/informes/paraguay/ Informe_Comision_Verdad_y_Justicia_Paraguay_Conclusiones_y_Recomendaciones

[1]García Lupo, R.: Últimas Noticias de Perón y su tiempo, Ediciones B, 2012

[2] Baruja, Paiva, Pinto  – Una Historia del Paraguay – disponible por ejemplo en http://narraciones.tripod.com/paraguay/index.html

[3]ver por ej.  Zuccarino M. y G. Vilar G. “La rivalidad argentino- norteamericana y la Guerra del Chaco” Estudios Avanzados 19 (Jun. 2013), 67-89 – disponible en dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4851331.pdf

[4]Rodriguez J.C. – Presidente Higino Morínigo – El Orden militar sin heroe – consultado en http://www.portalguarani.com/2183_higinio morinigo_martinez/13698_presidente_higinio_morinigo__el_orden_militar_sin_heroe_obra_de_jose_carlos_rodriguez.html

[5] López M.- La restauración del orden democrático en Paraguay – Desafíos, Bogotá (Colombia), (22-2): 71-107, semestre II de 2010 – consultado en http://revistas.urosario.edu.co/index.php/desafios/article/viewFile/1412/1288

[6] Gomez Florentín, C. – HIGINIO MORÍNIGO, EL SOLDADO-DICTADOR, 2011 – consultado en http://www.portalguarani.com/1266_carlos_gomez_florentin/14601_higinio_morinigo_el_soldado_dictador_2011__por_carlos_gomez_florentin.html

[7]  Castells C.  – El Partido Comunista Paraguayo durante la década infame paraguaya (1937-1947) – XIII Jornadas Interescuelas-Departamentos de Historia, Universidad Nacional de Catamarca, 2011 – consultado en http://grupoparaguay.org/CCastells_2011.pdf

[8] Perez – Proceso Político 1946/1954: Antecedentes Al Golpe De Mayo De 1954. NovaPolis Edición No.7 – Mayo 2004, p.73 – consultado en http://novapolis.pyglobal.com/pdf/novapolis7.pdf

[9] Comisión Verdad y Justicia del Paraguay- Informe Final – Tomo I – Síntesis y caracterización del Régimen – disponible en http://mesamemoriahistorica.org.py /wp-content/uploads/2014/09/ Tomo-I.pdf

[10] Vera H., LOS GOBIERNOS DE ESTIGARRIBÍA Y MORÍNIGO – consultado en http://www.portalguarani.com/574_helio_vera/19675_los_gobiernos_de_estigarribia_y_morinigo__por_helio_vera.html

[11] J.A.Pozo Romero  – EL 13 DE ENERO DE 1947 – disponible en http://elcoloo.com/2015/10/26/el-13-de-enero-de-1947/

[12] U.Goñi, Perón y los alemanes, Sudamericana, 1998

[13]  J.B.Mutti, Nazis en las sombras, Editorial Nowtilus, Madrid, 2015

[14] F. Luna, El 45, Hyspamerica, 1984

[15] L.Zanatta – La internacional justicialista: Auge y ocaso de los sueños imperiales de Perón -Penguin Random House, 2013

[16] A. Ocampos Caballero – Entrevista al Gral. Higinio Morínigo, Asunción, 1983 – disponible en http://www.portalguarani.com/2741_augusto_ocampos_caballero/20693_testimonios_de_un_presidente__entrevista_al_gral_higinio_morinigo__por_aug%E2%80%A6

[17] Gómez Florentín C., La guerra Civil de 1947 – Consultado en http://www.portalguarani.com/1266_carlos_gomez_florentin/20340_la_guerra_civil_de_1947_2013__por_carlos_gomez_florentin.html

[18] V.J.Flecha – La Guerra Civil de 1947 – disponible en el sitio de la Secretaria Nacional de Cultura del Paraguay www.cultura.gov.py/lang/es-es/2011/05/la-guerra-civil-de-1947

[19] P.H.Lewis en L.Bethell – The Cambridge History of Latinoamerica – Vol.6, Cambridge University Press, 1991

[20] O. Lebel – El día que Uruguay quiso derribar a un presidente paraguayo – disponible en http://www.lr21.com.uy/comunidad/237404-el-dia-que-uruguay-quiso-derribar-a-un-presidente-paraguayo-2

[21]  The Bell Syndicate, SPECIAL FOR LATIN AMERICAN PAPERS; AVAILABLE TO ALL. SUBSCRIBERS, ARGENTINE ALLIANCE, 10/12/1947 disponible en Washington Research Library Consortium http://doc.wrlc.org/handle/2041/21964?show=full

[22] citado por L.Zanatta, Eva Perón, una biografía política, Sudamericana, 2011
[23] Mora F.O., Cooney J.W. – Paraguay and the United States – Distant Allies – University of Georgia Press, 2010

 

 

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